Re: Merkabah: de tolva a motorhome
Gracias por los ánimos a todos.
No olviden nunca protegerse manos, ojos, pulmones, bigote, lo que sea, cuando trabajen con herramientas, solventes, esmeriles o polvo en suspensión. No importa la incomodidad de la protección. He tenido que hacer unas maniobras sin protección, como cortar pernos con la galleta, y aún me pican los deditos cuando me acuerdo.
De vuelta a la Merkabah, tenía la idea de armar un poco más los ejes antes de pintarlos con el wash primer. Moví un poco la frágil e inestable cámara de arenado que ahora se convertiría en la cámara del polvo para tratar de no seguir empolvando el eje número 3. Entonces, tomé los tensores del bogie y me di a la tarea de limpiarlos y cepillarlos. Como siempre, no podía parar hasta sacarle todo el óxido y la mugre que las herramientas me permitían sacarles, y algo más. Lo sé… lo sé. No hay remedio.
Limpiar es siempre una tarea engorrosa y lenta, pero al final el resultado siempre recompensa el esfuerzo. El primero en estar listo fue el tensor modificado por Chaleco.
El cardán corto previa pero parcialmente arenado aún mostraba signos de los malos tiempos así que también se fue de lavado con solvente y cepillado para sacar el óxido y la mugre y quedó lo suficientemente desratizado como para proseguir con el verdadero acabado con la pistola de arenar. Bien.
Una de esas tardes llegó un paquete de Alemania. Se trataba del envío de mi amigo benefactor con el guardapolvos del balancín del bogie. Desgraciadamente este tipo se voló y me mandó uno solo en vez del par del que habíamos hablado así es que super urgido se excusó y me encargó la otra pieza en seguida. Como no había apuro ya que las tareas a concretar previamente eran numerosas el retraso no tenía importancia alguna.
Después de largas horas de matraca eléctrica, polvo, sudor y pelos de cepillo metálico volando e incrustándose en la ropa y en la piel terminé de limpiar los cuatro tensores o tirantes inferiores del bogie. Los silentblocks se usarían finalmente hasta que murieran ya que el estado de los dos peores no era tan malo.
Me encerré de nuevo en la cámara y repasé el arenado del tercer eje ya que al inspeccionarlo aún quedaban angulitos y rincones pasados por alto. Terminé también de limpiar el cardán corto y esta vez la terminación fue de todo mi agrado.
El problema ahora se extendía entonces mas allá de la falta de tiempo para dedicarme a trabajar en la Merkabah a la necesidad de pintar o al menos imprimar las piezas para evitar que se oxidaran con la humedad ambiental del invierno. Y estaba anunciada lluvia para esos días. Mal.
Preparé y limpié el tensor superior y volví a limpiar el yugo e intenté montar los tensores pero me encontré con que los pernos y tuercas machucados era mejor cambiarlos. Para eso había que salir a comprarlos lo que me quitaba tiempo para armar y tenía que ir a trabajar y, al final, esa tarde no alcancé a pintar nada. Solo me alcanzó el tiempo para dedicarle una foto al eje con los tensores a medio poner.
Más adelante sigo con la historia.
Saludos.
Pairoa
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