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Antiguo 05-09-2012, 13:06:49   #828
pairospam
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Predeterminado Re: Merkabah: de tolva a motorhome

Empecé entonces a trabajar en la parte trasera del chasis, por fin. Si recuerdan había mucha mugre y óxido para limpiar allí, así que durante largo rato estuve ocupado limpiando primero a mano todas las superficies y recovecos para así trabajar menos con la arenadora, la que daría el punto final de la limpieza. El trabajo no fue menor ya que, como había contado antes, en los espacios cerrados el barro y la arena de los siglos se habían convertido prácticamente en piedra y hubo que cincelar y darle con el martillo largo rato y después seguir con otros instrumentos para dejarlos más o menos bien, y luego cepillar. Un culo.

El costrón de óxido que se había criado entre los dos largueros del chasis era especialmente difícil, y también me ocupó largo rato sacar siquiera la parte más superficial. Ni siquiera estaba seguro de que fuera a servir de algo, pero no podía dejarlo ahí.

Cabreado de tanto sacar óxido decidí hacer algo diferente un rato y me empeñé en sacar el silenciador del escape. Estaba en mejores condiciones que todos los demás escapes que había visto ya que habitualmente estos camiones tienen tubos soldados varias veces, reemplazados por segmentos rectos unidos tórpemente en ángulos mal estudiados y en fin, al cuete. Tuve que usar el esmeril angular para cortar unas soldaduras que le habían hecho al extremo del escape para poder retirarlo y, luego de asegurar el tambor con alambrito, naturalmente, saqué sin problemas el tubo del escape derecho. Desgraciadamente, y por más maña que hice, no hubo caso de sacar el proveniente del múltiple derecho del motor. Habían pasado sus buenas horas así es que decidí dejarlo remojando en sueltapernos e intentar sacarlo al día siguiente.

Cuando llegó el momento hice otros intentos de liberar el tubo del silenciador pero sin resultados. Parecía estar embutido hasta el mismo contre. Solté el silenciador y traté de sacar todo contorsionando el tubo por entre el cardán y el chasis pero no había ninguna posibilidad. Unos golpes usando una viga de madera tampoco fueron fructíferos así es que ahí quedó todo con otro poco de sueltapernos mientras dirigía mi atención hacia otro lado y me tomaba el té de rigor.

Con el tarro del silenciador afuera ahora se podía apreciar bien otro ángulo de la masisa caja de cambios y de transferencia en todo su tonelaje. La tarea consistía en limpiarla y prepararla para la pintura. También había que limpiar sus soportes y naturalmente las vigas y los travesaños del chasis, llenos de barro y grasa/aceite, y una costra de tierra seca y de algo que parecía tártaro dentario que ni la espátula era capaz de sacar del todo. Horror.

En las fotos se ve que la cosa está un tanto sucia, pero la verdad es que la mugre y el pegoteo eran mucho mayores y más desagradables y tenaces que lo que se puede inferir de las imágenes.

Como ya se había hecho tarde de nuevo no pude continuar limpiando y tuve que partir al trabajo y la cosa quedó para el día siguiente.

Una vez de vuelta en el taller traté de nuevo de soltar el tubo de escape aún pegado al silenciador pero como no anduvo la cosa agarré el esmeril angular y corté el tubo que al final hubo de abrirse como una flor para poder removerlo. Quedó bastante feo pero el tarro completo debía de reemplazarse así es que solo importaba al ego del suscrito.

Antes de darme el tercer cabezazo aproveché el esmeril y removí el soporte de la bomba hidráulica que estaba soldada al travesaño. Con ello se despejó un poco más la vía para trabajar y limpiar.
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