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Antiguo 26-05-2013, 20:16:36   #1013
pairospam
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Predeterminado Re: Merkabah: de tolva a motorhome

Bueno, lo siguiente que hice luego de imprimar todo lo hecho y rehecho fue reemplazar los retenes de los balancines de los paquetes de resortes. Se me apretó la guata al sacar los retenes, inutilizándolos de pasada, sin que hubiesen recorrido ni un kilómetro siquiera, pero no había opción y su suerte estaba echada. Al poner los retenes nuevos puse especial atención y los dejé desplazados casi tres milímetros, de modo que “agarrasen” la pista del eje del bogie desde lo más adentro posible. Una llamada y me tuve que ir así es que no alcancé a colocar ninguno de los balancines esa tarde.




Al siguiente día fui a buscar un paquetito que esperaba desde hacia una semana. Regalo inspeccionó y olisqueó la caja hasta que pareció satisfecha y solo entonces estuve autorizado para abrirla y examinar el contenido. Directamente de, sí… China, había llegado el bloque o manifold de válvulas solenoides para el sistema de suspensión. Debo admitir que me sorprendió mucho el tamaño del bloque y de las válvulas, tan compacto y finito, hmm… Bueno, se supone que se estudiaron los flujos, los volúmenes, las presiones y todos los requerimientos para que un sistema tal funcionase precisamente con esas válvulas y esos diámetros. El paquete incluía un secador de aire y un filtro para usar antes de que éste alcanzara el bloque de válvulas.




Por la tarde pasé al taller y con ayuda de Alejandro puse de vuelta en su lugar el balancín derecho del bogie y lo llené de aceite. Sería una prueba de la efectividad del pequeño cambio que hicimos de mover los retenes así es que solo bastaba esperar y ver si fugaba. Por supuesto, no puse el del lado izquierdo hasta no estar seguro de que la fuga estaba solucionada.

Luego de limpiar con solventes las piezas en cuestión, y así poder identificar fácilmente eventuales chorreos, recogí una serie de trozos de metal remanente del chasis de Repuesto, el camión de la Salvación, y sin pensarla mucho me puse a cortar y doblar trozos para fabricar los soportes de los tanques de aire grandes que irían en medio de los largueros del chasis, tarea por demás lenta y trabajosa.

Hice unos inventos y al final di con el diseño que se ajustaba mejor, aunque siempre uno queda con la impresión de que lo podría haber hecho mejor o más simple. Usando trozos de perfiles de acero que quedaban de la época de la Blazer 6x6, finalmente pude completar uno de los soportes traseros. Necesitaría cuatro para apoyar los dos pares de estanques, los que debían de ir a una profundidad determinada ya que si bajaban mucho dentro del chasis habría un conflicto de espacio con los terminales de los tirantes superiores de los yugos traseros, si es que éstos llegaban a subir al tope durante la marcha. El fierrito quedó bastante bien una vez punteado y soldado pero necesitaba hacer cada soporte en forma independiente y no podría fabricarlos en serie según un mismo molde porque el ancho del chasis variaba en uno o dos milímetros dependiendo dónde uno tomaba la medida.





Esa tarde llegaron Bénoit, Titane y sus tres niñas, viajeros en camión por el mundo provenientes de Bélgica. Nos habíamos contactado por internet desde hacía varios meses y habíamos concertado un encuentro cuando pasaran por aquí en su camino a Alaska desde Ushuaia y la carretera austral. Su MAN doble cabina era impresionante. Hicimos unos pocos paseos mientras estuvieron aquí y fuimos a darle un vistazo al típico campo chileno y a caminar un rato. Las niñas nos conquistaron a Carmen y a mí, dulces y menudas, sin hablar casi ni una palabra de español.

Pasamos a ver el camión de Jago, el inglés, parado ahí bajo el tibio sol de invierno donde alguna vez reposó la Merkabah. La impresión de los viajeros fue la misma de todos: Qué grande!




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