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Antiguo 04-02-2015, 00:08:02   #1336
pairospam
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Ubicación: San Felipe
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Predeterminado Re: Merkabah: de tolva a motorhome

El domingo hacía demasiado calor como para salir al cerro en moto así que me quedé en casa haciendo labores domésticas, no recuerdo bien qué, pero seguramente algo muy aburrido. Ah sí… cortando el pasto. Se los dije.

Lunes. Cuántos iban ya desde el principio de los tiempos de la Merkabah? Recuperé el soplete de un préstamo involuntario e hice una prueba para remover la pintura. Pude trabajar un poco más rápido pero no me gustó mucho aplicar tanto calor a la chapa de metal. Pero había que sacar la pintura así es que proseguí lo más cuidadosamente posible hasta que me dio la lata y me cabreó el calor del soplete y de la tarde Sanfelipeña.

Poco a poco, sin embargo, el peeling de la cabina avanzaba, centímetro a centímetro. Paciencia, solo paciencia, me repetía con insistencia a mí mismo.



Ya había mencionado que no me gustaba que el ventilador de la calefacción succionara el aire directamente desde el frente y que quería filtrarlo de algún modo antes de que ingresara a la cabina. Busqué algunos materiales e ideé un modo de instalar un filtro simple a través del cual forzar el paso del aire. Solo necesitaba un pedazo de chapa de metal y un pedazo de rejilla, y ambos estaban a la mano en el taller, provenientes de la pila de desechos de Verardo y de un filtro de aire usado de camión.



Agarré el esmeril angular y el taladro e hice la parte gruesa del trabajo, pero como ya era tarde tomé las piezas y me las llevé a casa para terminar los detalles con el Dremel y una cerveza fría en la mano.




La próxima vez que me asomé al taller terminé la famosa tapa del filtro, con algunos problemas a la hora de soldar la rejilla porque era muy demasiado fina par la MIG, pero al final resultó bastante bien. Ojalá y funcionase como se predijo.



Esa semana tampoco pude dedicarme a trabajar en el chasis; tenía demasiadas cosas que hacer, lugares a los que ir, trabajo habitual y trabajo extra, etc. Estaba demasiado caluroso además como para seguir con el cuento de pelar la cabina así es que aproveché la onda creativa y me dio por ingeniar el cómo iba a ir instalado el winch delantero.

Saqué uno de los winchs de su caja, o lo que iba quedando de ella, y medí todo de nuevo. La idea era la de construir una caja compacta alrededor del winch y apernarla colgando del travesaño delantero del chasis; mientras más compacto el arreglo mejor sería, para no comprometer el ángulo de ingreso. Considerando la posición del radiador, unos pocos centímetros detrás del travesaño, quedaría espacio suficiente como para esconder el winch detrás del parachoques, al menos parcialmente.



Fue particularmente útil contar con el travesaño de Repuesto para poder jugar y medir y dar forma a los componentes del futuro soporte del winch.

Parecía una buena idea hacer una maqueta en cartón de la caja del winch para ver cómo se vería y como calzaría así es que hice una. El techo de la caja se doblaría para seguir la forma del travesaño al cual iría apernada. Lo compacto del diseño conferiría solidez a la estructura. La tapa frontal y la inferior serían una sola pieza abisagrada para facilitar la remoción/instalación, el servicio y la reparación del aparato. El winch iría apernado verticalmente a la placa trasera o placa base.



Así las cosas, habría suficiente espacio entre la placa base y el radiador, pero estaba algo preocupado por la solidez y resistencia de todo el conjunto. Me parecía que un placa de 6 mm de espesor era un poco débil para las 20.000 libras que se suponía tiraba el winch, pero eso es lo que decía el manual. Como fuese, la maqueta mostró que el parachoque frontal debía de ser intervenido pero solo en modo mínimo para poder acceder al conector de la caja de control y a la palanca de cambios del winch. Nada mal después de todo.





Otro día de monstruoso calor se dejó caer sobre la tres veces gloriosa San Felipe, y pensé que de alguna manera las estaba francamente cagando, pelando la pintura de la cabina a base de calor, a pesar de ser un método conocido y frecuentemente usado para hacerlo. Decidí volver a lo básico y pensé: qué necesito para remover la pintura? Un removedor de pintura. Hmm…

En la tienda de pinturas automotrices me pasaron una lata de aerosol por unas pocas lucas. Hice una pequeña prueba para ver qué tal y esperé los diez minutos que las instrucciones recomendaban. No pasó nada. Agarré y rocié casi toda la pared trasera y la dejé remojando por más de una hora. Funcionó, pero no tan fantástico como habría querido. En fin, era bastante mejor que andar por ahí recalentando la lata y además podía seguir haciendo otras cosas mientras el producto actuaba achurrascando la pintura.



Última edición por pairospam fecha: 04-02-2015 a las 11:16:48
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