Bueno, ya había dicho que me daba lata ponerme a limpiar los soportes que había sacado del chasis y otras piezas ya que debería de emplear un montón de tiempo que prefería dedicar a otras cosas y, al verlos como estaban, en efecto me daba lata. Luego de un par de días el viejito me los tenía listos, arenados y limpios. Había hecho un buen trabajo y me cobró como tal. Hmm…
Junto con ir a buscar las piezas arenadas pasé a preguntar por las mangueras del sistema de dirección hidráulica y terminé en un negocio local, especializado en estas cosas y donde me fabricaron y consiguieron las mangueras especiales que necesitaba en muy poco tiempo y por unas pocas lucas. Me pareció extraordinario.
Las mangueras se fueron a la caja ad hoc y yo me preocupé de los fierros a pintar
Sin más, dispuse las piezas sobre la mayor superficie que pude acomodar y, luego de sopletear todo y dejar que la brisa vespertina se llevara el polvo en suspensión, repasé con gratas metálicas los pequeños descuidos del arenado y apliqué washprimer a todas las piezas. Me demoré un buen poco porque debía cumplir con los tiempos recomendados de secado para manipulación y así poder imprimarlos por todas sus caras sucesivamente, y porque no me cabían todos sobre los mesones. En fin, quedaron bien.
Lo siguiente fue aplicar el imprimante, con la misma calma y paciencia porque también había que aplicar, esperar, repasar, esperar, manipular para cambiar de lado y luego repetir el proceso. Casi me da la lata, pero valió la pena. Imprimé casi todas las piezas, incluyendo aquella con los ganchitos para poder montar el winch en su caja.