Tras la modificación del recorrido recomendada por el Ministerio de Exteriores, los competidores de la 29ª edición del Dakar han disfrutado de medio día de reposo en Nema, marcado por un viento de mil demonios que soplaba sin piedad sobre el Sahel, antes de dirigirse durante esta jornada de enlace hacia Ayoun-el-Atrous, una pequeña aldea situada a 280km.
A estas alturas del juego, 142 motoristas, 112 equipos de coches y 60 camiones siguen en carrera, lo cual significa que la caravana ha perdido un tercio de su volumen desde Lisboa. Los líderes de la carrera, que han recorrido ya los 3.416 km cronometrados a una velocidad sostenida de 83,48 km/h de promedio en el caso de Marc Coma en la categoría motos y de 90,87 km/h en el caso de Stéphane Peterhansel al volante de su Mitsu, han podido disfrutar al fin del paisaje sin tener que reflexionar sobre estrategias de carrera ni angustiarse por la posibilidad de que se produzca un fallo mecánico.
En lo que se refiere a los motoristas, las cajas de cambios de las voluminosas KTM 690 han dejado de dar guerra desde hace varios días, lo cual sin duda es motivo de alegría para Marc Coma, que goza de una ventaja de casi una hora sobre Cyril Despres en la general, pero que ya no tiene compañeros de equipo tras los abandonos de Viladoms y Sala. Esta soledad sobre el podio se ha consolidado en la pista de asfalto de hoy, tras haber mantenido los principales actores una distancia respetable entre sí.
En la categoría coches, Mitsubishi se enfrenta, como en 2005 y 2006, a problemas “de ricos”, con dos líderes, Stéphane Peterhansel y Luc Alphand, separados por 9’56’’ kilómetros en la general. Los dos últimos vencedores han pilotado juntos hasta Ayoun, mientras que el qatarí Nasser Al Attiyah, vencedor de la última especial, sigue luchando contra el retraso, tardío pero reglamentario, derivado de una penalización que le ha sido impuesta por exceso de velocidad. Estos 39 minutos le han costado la última plaza del podio, que sigue ocupando Jean-Louis Schlesser.
Esta doble confrontación, Peter-Alphand y Schlesser-Al Attiyah, debería animar los últimos días de competición, en los que el rally pasará por Malí primero y por Senegal después. A la espera de reencuentros con el África negra, el briefing diario de Etienne Lavigne a los competidores se centrará una vez más en las principales medidas previstas bajo el plan de seguridad vial del Dakar, más concretamente en los pasos cerca de núcleos de población y el respeto de los límites de velocidad.
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Saludos.
Pipo Zaro
Snarks