Por cierto, es mi deber mencionar, y con gran placer, la dedicación más allá de la mera exigencia profesional de Víctor Silva Hernández. Su involucramiento en el proyecto, la calidad del resultado, su presteza para resolver, su ánimo para responder las consultas de este ignorante novato, son encomiables.
Es una lástima que Víctor sólo tenga 2 manos y 24 horas diarias
Saludos
OB1
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