Durante el segundo día, tuvimos el placer de compartir ruta con garrapata y su copiloto, realmente a toa raja los dos, excelente disposición para ayudar de ambos, poner a disposición de todos su logística y disfrutar como cabros chicos de esta gran pasión que es el yipeo.
Aparte que su maquinón tiraba más que pardete y el piloto a morir nomás jajajaj.... si no me creen.....