Estuve cerca de tres años metido en las dunas de Ritoque, me iba todos los fines de semana donde un amigo a Concón, de hecho él me enseñó a andar en dunas. La duna es muy entretenida, perdona muchos errores, pero lo que no me gusta es que exiges demasiado el motor.
El barro me gusta harto también, es muy rico llegar a casa con el jeep que no se vé de tanto barro, tener que bajarte a encintar cuando te quedas pegado, y bueno, también exige harto motor.
Ambos terrenos son entretenidos, pero es difícil de comparar, es tratar de comparar peras con manzanas.
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