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Antiguo 19-04-2011, 17:09:00   #166
pairospam
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Predeterminado Re: Merkabah: de tolva a motorhome

Resumiendo, fueron tres días dedicados exclusivamente a la imprimación de las llantas con tres manos. Aproveché de darle una manito extra a la queridísima pisadera y, por cierto, ya al segundo día empecé a usar una mascarilla con filtro como corresponde.
Una vez todo estuvo dispuesto y comencé con la pintura definitiva, y justo cuando estaba quedando bonito, la pequeña compresora de aire, luego de funcionar de modo casi ininterrumpido, cambió bruscamente de tono y por algunos minutos pareció trabajar en tres cilindros para luego, sin estertores, dejar de hacer ruido para siempre. Por supuesto lo hizo a última hora del día, con casi un litro de pintura de poliuretano preparada con su catalizador -y nada de barata- lista para usarse. Partí al SODIMAC corriendo y logré entrar antes de que cerraran. Compré la compresora más grande que encontré y la llevé a la caja a empujones. Al subirla al mesón para que la cajera la marcara la caja se desfondó y casi caen compresora y accesorios al suelo. Otra sensación de mala espina me recorrió la espalda. No es broma. El guardia abrió la puerta para dejarme salir del local que ya estaba cerrado.
De vuelta al taller me tomé unos minutos para leer el manual para asegurarme de no hacer ninguna chambonada con la nueva máquina, cosa que no hago nunca (alguien lo hace?). Se veía todo muy bien y, claro, nuevo. La conecté y empezó a caminar pero al cabo de unos minutos no juntaba ni una pizca de presión. La apagué y la volví a hacer funcionar y al cabo de un momento un vapor tenebroso empezó a salir de la caja reguladora. Horror; la nueva adquisición no funcionaba para nada. Y la pintura esperando a ser rociada antes de empezar a endurecerse.
Entonces, luego de unas cuantas llamadas, Eduardo apareció con una compresora más grande de un conocido que la prestó sin mayor problema pero requería la máquina de vuelta al día siguiente. Cuento corto, la aplicación de la primera mano de la pintura definitiva de la Merkabah terminó a las dos de la mañana.
Quedó bonito, y el color era el esperado, aunque en la foto aparece con un tono rosado algo irreal e inesperado, y yo, agotado.
Y al día entrante (vamos por el 16 de febrero ya) al HOMECENTER entonces, a devolver la compresora mala. No me hicieron ningún drama y me devolvieron la plata sin chistar. Agarré y me fui a un conocido distribuidor de gases industriales y maquinarias y me compré la compresora más grande que tenía. La compramos a medias con Eduardo, así quedaría para el taller ya que la pequeña y fundida compresora vieja dejaría un vacío tremendo.
Siguiendo el tono fatal de este episodio, al encender la nueva y flamante compresora se notó que la empaquetadura de la culata del cilindro del compresor fugaba. El representante, abrumado por nuestro inconveniente (es un decir), llegó casi a los dos horas con la compresora que tenía en vitrina para ver si era un detalle o algo habitual. Lamentablemente, al tratar de hacer andar la compresora que él trajo, pegó dos toses y se murió también. Y no hubo caso. Cuento corto: estos chinos y sus máquinas de calidad discutible.
Llamada para allá y llamada para acá y nos quedamos con nuestra compresora a la que había que apretar los pernos de la culata, en frío por supuesto, y con la promesa de que cualquier cosa que le pasara a la máquina el mismo representante nos la iría a cambiar sin chistar, y además con un besito. En fin.
Vueltas de fierro más, vueltas menos, otros tres días de pega con diluyente, catalizador y pintura y las llantas y los aros correspondientes estuvieron listos. Solo hubo dos llantas que presentaron chorreos discretos y por fortuna en la zona oculta de las mismas; nada mal para este amateur con pretensiones de desabollador y pintor.
No quise ni pensar en llantas ni en pintura por algunos días y me dediqué al diseño de la Merkabah, cada vez más completo. El sistema de sujeción de la Caja al chasis del camión no es original y es similar al de otros camiones preparados: consta de cuatro pivotes apernados al chasis incorporado al piso de la Caja que permiten articular la torsión del chasis del camión sin deformar a la primera. Nada nuevo, pero hay que fabricarlo. La forma de los pivotes delantero y trasero y su disposición respecto de los pivotes centrales son distintos por cuanto deben de dejar espacio a las estructuras del camión.
Imágenes Adjuntas
          
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